jueves, 10 de julio de 2014

El gimnasio de Somone

Hubieran cogido mil aviones más
 y atravesado carreteras y carreteras,
solo por ir al gimnasio.
Un sueño para ellos.
 La primera tarde con su padre.
 pero enseguida se aprendieron el camino.
Gimnasio por horas.
 Pesas. Bicicletas. Máquinas.



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